Llora el trigal en el campo
por sus tronchadas cabezas
cuando el campesino canta
el gozo de la cosecha. (2)
Llora la vid su racimo
cuando el trapiche lo traga
para convertir en vino
la riqueza de su savia. (2)
Y la mesa de los hombres
se alegran de pan y vino
con las espigas molidas
y los granos exprimidos. (2)
Por eso Dios esta noche
pobre semilla en el surco
como el trigal y las viñas
llora su destino oscuro. (2)
Triturada por desprecios
será alimento su carne
y exigida por la espada
será alegría su sangre. (2)
Y sabrá el hombre de nuevo
aunque resulte muy duro
que debe morir el grano
si pretende ser fecundo. (2)