Santa María, Madre piadosa,
¡Oh! dolorosa Madre de Dios
entre tus manos pone la gente
confiadamente su corazón.
Ante tus ojos, Madre querida,
pasa la vida, pasa el dolor,
de este tu pueblo pobre y creyente
que humildemente recurre a vos
María del Camino,
haz que este pueblo encuentre
al fruto de tu vientre, Jesús el Salvador,
porque El es el camino y Vos la Estrella guía,
enséñanos, María, la senda de su amor.
Somos un pueblo de peregrinos,
de campesinos y juventud,
que ama su tierra y a sus parientes,
pero sufriente va rumbo al Sur.
Santa María de la esperanza,
en Vos descansa nuestra aflicción,
y en tu regazo tu Hijo inerte
nos da en su muerte liberación.