Tanto tiempo que vagué,
sin saber a donde ir
ni siquiera en quien creer,
no sabía, no sabía que hacer.
No sabía que existía,
un Dios a quien amar,
No sabía que existía,
un Dios en quien confiar.
Mas al fin, yo encontré,
un amigo en quien creer
es Jesús amigo fiel,
junto a Él eternamente viviré.