Estoy a tu puerta y llamo,
ábreme, déjame entrar
Yo conozco tu vacío, te quiero llenar.
Pon tu carga en mis hombros, Yo te aliviare
tus pesares, y tu angustia Yo los tomare.
Mírame, confía en Mi,
mi corazón abierto está hoy por ti.
Aunque grande sea el pecado lo consumiré,
pondré en ti un corazón puro y te renovaré,
Yo te amo como eres, siempre tu amaré
te sostengo de mi mano, no debes temer.
Con mis llagas te he sanado, con mi Sangre te compré
mío eres para siempre, no te dejaré.
Ábreme la puerta ahora yo derramaré
toda mi misericordia y te consolaré.